- Este artículo explica cómo la guía “Métodos avanzados para integrar activos líquidos en su estrategia de inversión” puede ayudar a los ejecutivos financieros a optimizar sus portafolios.
- Está dirigido principalmente a gestores de fondos y asesores financieros que buscan ampliar su abanico de opciones al momento de equilibrar riesgo y rentabilidad en sus carteras.
En los mercados actuales, la gestión de activos líquidos ha pasado de ser una preocupación secundaria para convertirse en un pilar central en el diseño de portafolios.
Por esta razón, resulta fundamental comprender, medir e integrar estratégicamente la liquidez, así como desarrollar soluciones que permitan transformar segmentos ilíquidos en componentes funcionales dentro de la cartera.
La importancia estratégica de los activos líquidos en un portafolio
La gestión de activos líquidos va mucho más allá de simplemente “mantener efectivo en un portafolio”. En términos profesionales, la liquidez es un determinante estructural de la resiliencia.
Actúa como un amortiguador natural frente a choques de mercado, facilita el rebalanceo y genera oportunidades para una gestión táctica.
En general, durante períodos de volatilidad, los activos líquidos evitan la necesidad de vender posiciones estratégicas con pérdidas o en momentos desfavorables.
Permiten a los gestores controlar el timing de las decisiones, en lugar de verse forzados por las condiciones del mercado.
En la guía Métodos avanzados para integrar activos líquidos en su estrategia de inversión, explicamos en detalle las ventajas que ofrece la gestión de la liquidez en los portafolios modernos.

Evaluación avanzada de instrumentos líquidos
La guía también ofrece una visión detallada sobre los distintos tipos de liquidez que deben ser evaluados:
- Liquidez de mercado.
- Liquidez operativa.
- Liquidez regulatoria.
Asimismo, se explica cómo posicionar los activos líquidos dentro de un portafolio:
- Asignación estratégica.
- Asignación táctica.
- Rebalanceo dinámico.
La guía analiza además la relación entre la securitización de activos, la liquidez y la optimización de la estrategia de inversión.
En particular, soluciones de estructuración como las ofrecidas por FlexFunds permiten convertir posiciones ilíquidas en vehículos institucionales listados, con características como:
- Mayor liquidez operativa.
- Valor liquidativo (NAV) transparente.
- Acceso a través de cuentas de corretaje tradicionales.
- Compatibilidad con estándares internacionales de inversión.


