- La diversificación de portafolios en 2026 se redefine en un entorno de mayor volatilidad global, presionado por la fragmentación geopolítica y el impacto de la guerra en Medio Oriente.
- La securitización permite convertir activos no aprovechados (“untapped assets”) en liquidez porque agrupa esos activos y los transforma en valores negociables, que pueden venderse en los mercados.
- FlexFunds facilita la estructuración de vehículos de inversión que permiten transformar activos ilíquidos en instrumentos bancarizables, ampliando el acceso a estrategias de diversificación global.
La diversificación de portafolios en 2026 está siendo redefinida por un entorno macroeconómico de mayor volatilidad e incertidumbre por la guerra en Medio Oriente que presiona a los gestores de activos a encontrar alternativas.
En medio de los choques macroeconómicos actuales, se refuerza el interés de los gestores de activos por la búsqueda de retornos más eficientes fuera de mercados tradicionales.
“Diversificar ayuda a disminuir la correlación de los activos en los cuales se está invertido, lo que da la posibilidad de mejorar los retornos y reducir la volatilidad de un portafolio”, señala en un blog la gestora de activos BlackRock.
Explica que “el riesgo es una constante en los mercados financieros porque es precisamente la raíz de los retornos. Por esa razón los beneficios de la diversificación son aún más notorios durante periodos de mucha volatilidad, en los que el riesgo total de un portafolio diversificado será menor que el de la suma sus componentes”.
Según BlackRock, es posible diversificar el portafolio en un universo de opciones que incluyen renta variable o fija, monedas, materias primas o activos alternativos.
Las condiciones macroeconómicas actuales, con tasas altas por más tiempo y menor eficacia de los portafolios convencionales, impulsan la búsqueda de estrategias más diversificadas y resilientes.
Potencial de los “untapped assets”
Los activos alternativos, que incluyen opciones como private equity, real estate o infraestructura, y los “untapped assets”, recursos con valor potencial, pero aún infrautilizados por su baja liquidez o falta de vehículos adecuados para su aprovechamiento, están ganando relevancia en la diversificación de portafolios.
Los “untapped assets” no constituyen una clase de activo formal, sino un universo más amplio de valor económico aún no plenamente monetizado.
Parte de este valor puede eventualmente integrarse a los mercados privados a medida que se desarrollan estructuras de inversión y financiamiento.
Según FlexFunds, los “untapped assets” aportan diversificación para los gestores de activos porque son instrumentos ilíquidos que generan flujos futuros, pero no tienen una negociación fácil en mercados tradicionales, lo que reduce su correlación con acciones y bonos.
Incluyen contratos de arrendamiento, créditos de largo plazo, cuentas por cobrar, proyectos inmobiliarios en desarrollo, regalías, patentes y activos financieros con baja rotación.
Para los gestores, su estructuración permite optimizar la asignación de capital, mejorar la eficiencia del portafolio y acceder a fuentes adicionales de retorno menos dependientes del ciclo de los mercados líquidos.
Los activos alternativos y los llamados “untapped assets” ganan relevancia al ofrecer fuentes de retorno menos correlacionadas con los mercados convencionales.
¿Por qué los inversores están mirando estos activos en 2026?
El interés por integrar estos activos en los portafolios se relaciona con tres tendencias estructurales del mercado global.
Primero, una menor correlación entre activos convencionales en episodios de estrés financiero.
Segundo, un entorno de tasas más altas por más tiempo, que obliga a buscar retornos más eficientes.
Y en tercera instancia, la necesidad de diversificación real frente a shocks simultáneos en crecimiento, inflación y geopolítica.
En conjunto, estos factores han llevado a una búsqueda más activa de fuentes alternativas de rendimiento. Esto ocurre mientras se amplía el universo de oportunidades aún no plenamente capturadas dentro del sistema financiero global.
Los inversores ya no solo buscan rentabilidad, sino también resiliencia y flexibilidad en la estructura de sus portafolios.
El desarrollo de infraestructura especializada ha sido determinante para la expansión de este mercado.
Plataformas como FlexFunds han surgido como habilitadores dentro del ecosistema de inversiones estructuradas.
Su función se centra en facilitar la estructuración y distribución de vehículos de inversión a nivel internacional. Esto permite conectar originadores de activos con redes globales de inversionistas de forma más eficiente. En la práctica, este tipo de infraestructura reduce barreras de entrada y amplía el acceso a estrategias alternativas.
Securitización como puente entre iliquidez y liquidez
Uno de los mecanismos más relevantes para transformar activos no aprovechados en instrumentos de inversión es la securitización.
Este proceso permite convertir activos ilíquidos o flujos futuros en valores negociables en mercados financieros. En términos simples, se trata de reempaquetar activos que no son fácilmente transaccionables y transformarlos en instrumentos con liquidez.
La securitización actúa como puente entre la iliquidez de ciertos activos y su integración a mercados financieros globales.
Esto puede incluir desde flujos de crédito hasta activos reales o ingresos futuros derivados de contratos.
La securitización cumple así una doble función, ya que de un lado libera capital y del otro amplía el universo de inversión disponible. Para los originadores de activos, permite monetizar valor futuro de forma anticipada.
El mercado de titulización está evolucionando con la incorporación de nuevos activos y estructuras, explica S&P Global.
Entre estas, se refiere a la securitización respaldada por centros de datos, que está ganando tracción como fuente de financiamiento.
Asimismo, la securitización de hipotecas inversas se está expandiendo en mercados con poblaciones envejecidas, mientras que los préstamos respaldados por bitcoin “están emergiendo como una nueva clase de activo colateralizado”, indica S&P Global.
“El crédito privado también está captando la atención global y redefiniendo el futuro de la securitización”, indica.
Para los inversores, la securitización abre acceso a clases de activos que antes eran difíciles de incorporar en portafolios diversificados.
Por medio de las soluciones de FlexFunds, los gestores de activos pueden transformar cualquier tipo de activo en un bankable asset de una manera ágil y costo-eficiente.
El proceso de FlexFunds permite convertir activos en instrumentos bancarizables mediante la estructuración de un ETP de forma ágil.
El cliente selecciona los activos a titularizar y la firma se encarga de la emisión, administración y contabilidad del vehículo.
Esto permite lanzar el ETP en menos tiempo y a menor costo que alternativas convencionales, agrupando los activos en un solo producto que luego puede ser comercializado en los mercados de capital global.
Impacto en la construcción de portafolios modernos
La incorporación de activos alternativos y estructuras de securitización está cambiando la forma en que se construyen los portafolios.
El enfoque se ha movido hacia portafolios más diversificados, donde la liquidez, el riesgo y la relación entre activos se gestionan de forma más precisa.
En este nuevo esquema, los activos alternativos aportan diversificación, mientras que la securitización aporta eficiencia de capital. Esto permite a los gestores ajustar mejor la exposición de sus clientes a diferentes escenarios macroeconómicos.
A pesar de sus beneficios, estos instrumentos no están exentos de desafíos, en la medida en la que la valoración de activos subyacentes puede ser compleja y menos transparente que en mercados públicos.
Además, la estructura legal y regulatoria varía significativamente entre jurisdicciones, lo que en la práctica introduce fricciones operativas que requieren infraestructura especializada para su correcta implementación.
La gestión de riesgo también se vuelve más sofisticada, especialmente cuando se trata de activos ilíquidos o flujos futuros.
Por ello, el acceso a estos instrumentos suele requerir plataformas con capacidades técnicas y legales avanzadas.
La gestión moderna de portafolios busca simultáneamente resiliencia, eficiencia de capital y menor correlación entre activos.
Diversificación en un mundo más fragmentado
La diversificación en 2026 ya no puede entenderse solo como una combinación de clases de activos convencionales.
La fragmentación de los mercados globales ha elevado la importancia de fuentes de retorno menos correlacionadas.
En este sentido, los activos alternativos y la securitización cumplen un rol estratégico dentro de la asignación de capital. Permiten distribuir riesgo de forma más eficiente y acceder a oportunidades que no están disponibles en mercados líquidos.
Esto es especialmente relevante en un entorno donde los shocks son más frecuentes y simultáneos. según el informe Global de Riqueza y Estilo de Vida de la firma Julius Baer Europa y Norteamérica tienden a mostrarse mucho más conservadoras también en una serie de otros temas financieros, desde el riesgo y la diversificación de carteras hasta la educación financiera y las inversiones sostenibles.
Europa tiene un mayor nivel de concentración en los portafolios de los individuos de altos ingresos, con el real estate como principal asignación (24%), seguido de cerca por las acciones (23%) y los fondos (18%), de acuerdo con Julius Baer.
Entre tanto, en los portafolios en Norteamérica las acciones ocupan el primer lugar con un 20%, seguido por los fondos (18%) y el efectivo (15%).
En el caso de Latinoamérica, la tendencia principal son las acciones (15%), seguidas por el real estate (13%) y los fondos (11%).
El auge de los activos alternativos y la securitización refleja un cambio más profundo en la lógica de inversión global.
El capital ya no se asigna únicamente entre instrumentos tradicionales, sino que busca activamente transformar activos no aprovechados en liquidez.
Este proceso amplía el universo de inversión y redefine la forma en que se construyen portafolios en 2026.
En última instancia, la diversificación deja de ser solo una estrategia defensiva y se convierte en un mecanismo activo de generación de oportunidades. Si desea profundizar acerca de los productos desarrollados por FlexFunds y qué solución se adapta mejor a sus necesidades, no dude en ponerse en contacto con nuestro equipo de especialistas.
Fuentes:
- https://www.blackrock.com/co/educacion/que-es-diversificacion
- https://www.juliusbaer.com/fileadmin/publications/julius-baer-global-wealth-and-lifestyle-report-2025.pdf
- https://www.spglobal.com/ratings/en/multimedia/20260410-emerging-trends-in-global-securitization


